¿Para qué usamos realmente Internet?

Posted on 27 febrero 2009

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lavadora_facebookSomos 1.500 millones de internautas en todo el mundo. El crecimiento en todos los sentidos ha sido vertiginoso, especialmente los últimos años. ¿Pero realmente para qué usamos Internet? El inventó apareció en 1969, cuando por primera vez dos ordenadores se comunicaron en red. Obviando cuestiones técnicas y una historia detallada, fue en la época de los noventa cuando comenzó el boom web. Medios de comunicación, empresas e instituciones se subieron al carro y descubrieron un modo rápido y efectivo de llegar al público. Las aplicaciones se presentaban infinitas: compartir información, publicación de documentos, rapidez en las gestiones… pero no es aventurado decir que la principal aplicación de Internet, a día de hoy, es el ocio y las relaciones personales.

Facebook es el ejemplo perfecto. Nació precisamente como plataforma para “compartir información” en la universidad, según su fundador, Mark Zuckerberg. A pesar de la controversia sobre posibles plagios, el nuevo gurú de Internet no puede negar que el negocio ha sido redondo: tras vender un 1,6% de las acciones de la compañía a Microsoft por 240 millones de dólares, la red social sigue añadiendo adeptos y ya reúne más de 175 millones de usuarios. En España, en menos de un año ha reunido a 4 millones de internautas. ¿Pero “compartimos información”? Seguro, pero no del tipo al que se refiere siempre Zuckerberg en sus intervenciones públicas. Compartimos pensamientos, ideas, estados de ánimo, imágenes… la mayoría son casi siempre datos pertenecientes al ámbito personal, no profesional ni académico. Es un lugar para reencuentros, para mantener contacto con seres queridos, amigos, compañeros de trabajo… pero ¿alguien realmente lo utiliza como herramienta profesional?

El éxito de Facebook no es único. Tuenti (el Facebook español) está incluso por delante en número de usuarios, MySpace también aguanta el tirón, Hi5… Sin embargo, la red social creada por Zuckerberg resume lo que ha ocurrido con Internet en estos años. Un desarrollo con objetivos -al menos oficialmente- académicos se convierte en un punto de encuentro social o, como dice un amigo, “vamos, un sitio pa cotillear”, y, en definitiva, en una plataforma de ocio. Dos ejemplos para demostrarlo: un resumen en Google Insights (gran herramienta) acerca de lo más buscado en el motor en España en el último mes ofrece los siguientes resultados:

1. Tuenti
2. Youtube
3. Facebook
4. Hotmail
5. Marca
6. Juegos juegos
7. Juegos
8. Yahoo
9. Videos
10. Google

De esto se deducen dos cosas: utilizamos Internet para el ocio y… ¿por qué esa redundancia de buscar Google dentro de Google?; ¿realmente nos interesa la actualidad de Google… o nos aburrimos mucho y ya no sabemos qué buscar?

La segunda prueba (sin ningún rigor científico, de acuerdo, sino totalmente aleatoria): veamos la tendencia de búsqueda en Google EEUU a las 0.00 (hora española).

1. norm van lier (jugador de la NBA fallecido este mismo día)
2. rocky mountain news (periódico de Denver que cierra; otro, añado)
3. goop (un nuevo blog-web que ha lanzado la actriz Gwyneth Paltrow)
4. debtx (una compañía que concede préstamos)
5. mndot (Departamento de Transportes de Minnesota, donde ha caído una gran nevada).

Cuando se trata de análisis cualitativos, como sería el caso, es difícil obtener una rápida e inequívoca conclusión, pero en este sencillo ejemplo no vemos que los 220 millones de usuarios de Internet que hay en EEUU busquen precisamente información sesuda, científica o académica, sino que buscan información del día a día, cercana y que afecta a las clases medias. Siempre desde la cautela y con todos los peros que se quieran, podemos afirmar que Internet es ya un electrodoméstico más y una plataforma de ocio más.

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