Clint Eastwood, otra vez soberbio

Posted on 4 abril 2009

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No soy especialmente cinéfilo. Supongo que me gusta el cine como al común de los mortales, pero de repente hay… no sé cómo llamarlo… chispazos. Quizá esa sea la mejor manera de definirlo. Chispazos, que te despiertan el alma, que te conmueven por dentro, que realmente te dejan pensando en cuestiones que la mayoría de los días ni te planteas. Ayer vi ‘Gran Torino’ y el maestro Clint Eastwood vuelve a dejarnos un regalo, una joya, una soberbia obra de arte. El guión pausado, de los que cuentan historias de verdad, es una mezcla deliciosa y amarga que te revuelve el estómago. Con el mío ya lo consiguió el muy puñetero en ‘Million dollar baby’ y sólo puedo decir: Clint, no te mueras nunca. 

Dicho esto, sigo consternado por cómo Hollywood no se ha dejado llevar por las etiquetas de siempre y ha premiado a una película como ‘Slumdog millionaire’, que si bien no es el mejor filme de la historia, narra una historia de amor, sufrimiento y realidad social que deja por los suelos a un invento estúpido como ‘El curioso caso de Benjamin Button’. El surrealismo es un elemento fantástico tanto en la literatura como en el cine, pero bien utilizado. Cuando se empieza a maniobrar con ello como un elemento más, pierde su capacidad de sorpresa y de emoción.

En fin, películas que te absorben, películas sobre las que charlar cuando sales del cine, películas que dicen algo, de eso se trata cuando te dejas la pasta que de te dejas, por cierto, cuando te sientas delante de la gran pantalla. Lo que no me explico es cómo, habiendo en cartelera estos trabajos buenos -te gusten más o menos- los cines tienen la desvergüenza de permitir la exhibición de bodrios como el protagonizado por una pareja y un perro y el perpetrado por una adicta a las compras. Lamentable ese gasto de dinero en cultura basura.

Si queréis ver críticas y mucho más, no dejés de visitar el blog de una buena amiga: Zootropo.

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Posted in: Cine, Cultura