Twitter, de “invento” a fuente de información

Posted on 9 marzo 2011

0


¿Red social? ¿Chat? ¿Mensajería instantánea? ¿Qué es exactamente Twitter? Por definición, es un sistema de microblogging alojado en un sitio web. Un funcionamiento muy simple, basado en que el usuario puede escribir mensajes de 140 caracteres, al estilo de los SMS, con una serie de parámetros que le permiten seguir temas y otros usuarios así como mantener un contacto directo con ellos.

Esta imagen aparece cuando Twitter no está accesible por saturación de tráfico

Esta imagen aparece cuando Twitter no está accesible por saturación de tráfico

Los últimos datos actualizados de Twitter (14 septiembre de 2010) señalan ya 175 millones de usuarios y 95 millones de tweets (intervenciones) cada día –Forbes habla ya de cerca de 200 millones de usuarios/110 millones de tweets-. Si hacemos un poco de historia, Twitter ha pasado de ser una herramienta incipiente utilizada sólo por los más “frikis” y “techis” a convertirse en un medio de difusión más y en fuente de información.

Si las redes sociales han venido a democratizar la comunicación y a convertirla en patrimonio de todos, situando en el mismo plano a emisor, información y receptor, Twitter ha sido una vuelta de tuerca más en este vertiginoso proceso. Tras esos primeros momentos (nació hace nada, en 2006), y sin un uso claro del todo, algunos famosos se lanzaron a la aventura, sobre todo actores y cantantes norteamericanos. De esa manera, por primera vez ídolos y fans compartían sala de charla. La gran diferencia con Facebook es que tú te puedes dirigir a un usuario de manera pública aunque no seas su amigo (en este caso seguidor).

Pero la gran revolución ha llegado en 2010. Como en una especie de punto de encuentro gigantesco, todos se han acercado a Twitter: ya no sólo apasionados de la red, sino medios de comunicación, empresas, políticos, famosos… El “pajarito azul” (logotipo de la compañía) aparece con cada vez mayor frecuencia en portadas de periódicos y aperturas de informativos en televisión. Twitter ha sido también la mecha que ha encendido las revoluciones árabes y la vía de escape de millones de ciudadanos que sufren regímenes autoritarios, como el chino o el cubano.

También ha dado lugar a más de un chascarrillo gracias a la inventiva de los usuarios, que han sido creativos en multitud de ocasiones para denunciar algún hecho o para ridiculizar a políticos o famosos: no hay más que recordar los recientes casos de la encendida oposición a la “ley Sinde” o  las burlas a Bisbal por un tweet relacionado con Egipto en pleno levantamiento popular.

Obama ha sido el primer presidente estadounidense (y posiblemente el primer gobernante en todo el planeta) que ha explotado las redes sociales para hacer campaña y ganar unas elecciones -casi 7 millones de seguidores-. El futbolista Sergio ‘Kun’ Agüero anunció su renovación con el Atlético de Madrid en Twitter antes que en rueda de prensa. Cantantes como Juanes ofrecen imágenes y primicias a sus seguidores en Twitter antes que a través de cualquier otro medio, incluida su web. Son sólo algunos ejemplos de que esta red social ya se ha convertido incluso en fuente de información para los medios de comunicación. La actualización del estado de una administración pública, de una empresa o de un personaje relevante es información por sí misma, y absolutamente bruta, porque todos esos actores están hablando con cada vez mayor transparencia.

Démosle, en cualquier caso, su justa medida a este tipo de fenómenos. Posiblemente llegarán otras redes sociales que dejen fuera de juego a las actuales (¿alguien se acuerda ya de Second Life?). Y sepamos ver que el bombardeo que supone Twitter a día de hoy es insostenible. Son muchos los que están pero pocos los que son. Y es que sólo unos 20.000 súper-usuarios “parten el bacalao” tuitero. Muchos medios se han lanzado a la publicación automática mediante herramientas que leen RSS, pero ese uso mata la filosofía original bidireccional de Twitter, que consiste en intercambio puro y duro. Y tampoco por mucho tuitear se es más influyente.

Lo que está claro es que lo que empezó como un proyecto científico experimental se ha convertido en una fuente de información e intercambio de comunicación como jamás podríamos haber imaginado. En definitiva, eso es lo que pasó con Internet. ¡Larga vida a la red y a Twitter!

Anuncios
Etiquetado: